Inicio / De Tapas / Consejos y Trucos / Tipos de levaduras

Tipos de levaduras

Levaduras

Levaduras

En muchas recetas necesitamos utilizar Saccharomyces cerevisiae, o levadura para los amigos, pero no siempre las recetas nos especifican el tipo de levadura, o requiere un tipo de levadura más específica y no es la que tenemos en la despensa,… ¿podemos cambiar una por la otra?, ¿cumplen la misma función?, ¿para qué tipo de recetas son cada una?

Tipos de levadura

Levadura fresca: También se conoce como levadura prensada o ‘de panadería’. Contiene microorganismos vivos que se han obtenido de forma industrial mediante procesos de fermentación de los hongos. Presenta un color ámbar y al presionarla con los dedos se desgrana sin dejar manchas. Al estar compuesta por cultivos vivos su prescripción es breve y se necesita almacenarla bajo unos márgenes bastante estrictos de temperatura lo mejor sería conservarla en la nevera, pero nunca congelarla. Para usarla hay que diluirla en agua.

Levadura seca (también llamada prensada o en polvo): Contiene los mismos microorganismos que la levadura fresca, pero de forma deshidratada. Se presenta en polvo, guardada en sobres herméticos que mantienen las propiedades con períodos de caducidad de hasta 1 año. En caso de haber abierto el envase, se deberá almacenar en la nevera. No es necesario diluirla en agua u otros líquidos. Y es de las levaduras que producen la subida más uniforme de las masas.

Levadura química: No es realmente una levadura pero actúa como si lo fuera. Se trata de un compuesto químico basado en bicarbonato, que una vez en el horno reacciona con la mezcla de los huevos, mantequillas o aceites de las recetas, liberando un gas que hace que la masa suba. Sin rodeos, esto es la levadura Royal. Este tipo de levadura no es adecuada para hacer pan. En aquellas recetas en donde no vaya ningún ingrediente de naturaleza ácida (huevos, leche, harina o azúcar) elegiríamos la levadura química como agente de fermentación.

– Cuando usamos levaduras naturales (frescas o prensadas), debemos dejar fermentar la masa tapada con un paño húmedo, pues los microorganismos actúan en fresco y mueren con temperaturas altas (que alcanzaremos en el horno). Son ideales para panes.

 

Deja un comentario