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5 TRUCOS PARA EVITAR LAS TENTACIONES GASTRONÓMICAS EN NAVIDAD

 

Se acerca la Navidad y ya sabemos qué ocurre en estas fechas; polvorones, mazapanes, turrones, bombones y un largo etcétera de excesos acabados en ‘ones’ que hace que ingiramos más calorías de las que deberíamos. Aplicar el sentido común es uno de los mejores remedios, si no el mejor, para evitar caer en la saturación gastronómica tan propia de las Navidades. ¿Pero cómo hacerlo? Una buena idea es a través de menús saludables que nos harán disfrutar de las fiestas de la misma forma y sin esos remordimientos que luego planearemos quemar en el gimnasio. Otra forma es tratando de reeducar a nuestro subconsciente, algo difícil pero no imposible.

1. No negocies contigo mismo: todos sabemos que pasar las Navidades con familia o amigos significa excesos. Parece que son unas fechas en las que todo está permitido y precisamente nos aprovechamos de eso. Pero luego nos sentimos mal. Márcate unos objetivos antes de cometer excesos y no negocies contigo mismo. “No comeré dulces”; pues luego no los comas y así no te sentirás mal. El autoengaño se paga caro, sobre todo con horas en el gimnasio.

2. Sáciate de cosas sanas: si llegas a la cena con el estómago completamente vacío, seguramente acabes comiéndote los cuatro entrantes y los tres platos del menú de Navidad. Y los dulces. Prueba a comer un yogurt o una pieza de fruta antes de cenar, es un buen truco para evitar abalanzarte sobre la comida porque ya te sentirás más saciado, ya que tu cuerpo ya ha ingerido nutrientes.

3. Beber agua antes o durante la comida: existen numerosas teorías sobre en qué momento de las comidas se debe beber agua. Algunos expertos aconsejan que sea durante la comida, otros que sea después, mientras que un reciente estudio de Health.com confirma que tomar un vaso de agua como una media hora antes de la comida ayuda a sentirse más saciado.

4. Evitar mezclar alimentos: el problema de los platos típicos y menús de Navidad, es que además de que resultan calóricos, en ellos se mezclan diferentes tipos de nutrientes que hacen que nos sintamos más hinchados que de costumbre. Si en tu casa la tradición es comer pescado, cordero (más grasiento) o pavo asado, lo ideal sería combinarlo con vegetales y evitar los hidratos de carbono. De esta forma logramos comer saludable y evitamos las temidas digestiones pesadas tan propias de las Navidades.

5. Y a la hora del postre… sabemos que es muy difícil prescindir del delicioso conjunto de ‘ones’ del que hablábamos al principio de este artículo. Por eso, y porque al fin y al cabo es Navidad, no es necesario prescindir del postre si se hace con sentido común. Un truco es espaciar la ingesta de dulces del último plato de la cena, dejar pasar al menos media hora entre el final del menú y los dulces. En ese espacio de tiempo es bueno activarse, caminar (llevar los platos a la cocina o airearse un poco), y al regresar, disfrutar –sin excesos- de los ricos dulces navideños.

Fuente La Razón.es

 

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